La práctica herbolaria

Diplomado de herbolaria

Los remedios herbolarios son preparados a base de plantas medicinales, ya sea por sus partes, independientes o combinadas, así como de sus derivados. La herbolaria por tanto, conforma un papel dentro de la medicina alternativa o complementaria, muy arraigada de las culturas tradicionales de diversos países.

La práctica herbolaria proviene en primera instancia del conocimiento tradicional que proporciona alivio a una serie de enfermedades y dolencias. Debido a la gran cantidad de ventajas generales que aporta, su uso se ha ampliado a lo largo del mundo y la historia. Su perspectiva humanística y su carácter holístico hacia el paciente, coloca a la herbolaria como una alternativa importante de la medicina convencional.

El procesamiento de las plantas pueden ser algunos medios físicos como el calentamiento, el cultivo o factores ambientales, que pueden alterar las propiedades orgánicas de las plantas, y por ende, los efectos que pueden causar.



Existen plantas llamadas frías y calientes, de acuerdo a sus funciones y propiedades que estas tengan, así como los lugares y los ambientes climáticos, serán las características que las definen.

 

Por un lado, las plantas calientes generalmente tienen sabores, olores y estructuras fuertes, mientras las frías carecen de esas cualidades. Entre las plantas calientes están el amaranto, cedrón, hierbabuena, manzanilla, orégano, Toronjil, etc. Mientras que algunas de las plantas frías encontramos: chukirawa, cola de caballo, scancel, lengua de vaca, entre otros.

Las hierbas o plantas medicinales se pueden aplican de formas variadas: infusiones, baños y cataplasmas. Es, dependiendo las técnicas y los métodos de la herbolaria, las que determinan la conveniencia, pues el terapeuta es la persona que tiene un amplio conocimiento de cada planta o yerba.

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