Aplicación Ideal de la Homeopatía

La Homeopatía es una terapia que utiliza sustancias minerales, vegetales y animales previamente muy diluidas y dinamizadas con el objetivo del restablecimiento de la salud. Las mismas sustancias, que en dosis ponderables o medibles provocan síntomas en las personas sanas, diluidas y dinamizadas sanan los mismos síntomas en personas enfermas.

La homeopatía es una técnica cada vez más extendida y ya practicada en cerca de 80 países. Y es que recurrir a la homeopatía para algunas enfermedades como la artrosis, dolores musculares, fibromialgia, estrés, ansiedad o migrañas es muy usual. 

Una de las principales virtudes de la homeopatía es que no actúa en quienes no lo necesitan (en el consumo accidental, por ejemplo). Cuando el paciente expresa un síndrome característico distinto al del medicamento, éste no actúa. A diferencia de la medicina tradicional, donde la medicación alopática actúa directamente sobre el ser, el medicamento homeopático lo hace de una manera sutil, indirecta, si el síndrome característico de la persona enferma es similar a la patogenesia del remedio.

 

¿Qué límites tiene la homeopatía?

El límite de la homeopatía es la capacidad de reacción del individuo. También puede depender de la enfermedad a tratar, del enfermo (edad, vitalidad, etc.) y/o del homeópata, ya que su terapia puede ser equivocada, y esto es muy importante, ya que tiene que saber acertar con el remedio correcto. Los niños, por su capacidad reactiva son excelentes pacientes para la homeopatía.

¿Es compatible la homeopatía con otros tratamientos convencionales?

En afecciones crónicas, la homeopatía por su enfoque del enfermo y su acción farmacológica, debe poder asociarse de manera complementaria, incluso en situaciones graves.

¿Cuál es la aplicación ideal de la homeopatía?

Las mejores indicaciones de la homeopatía son los casos patológicos donde el potencial de defensa estimulado es capaz de volver a dar al organismo un nuevo equilibrio de salud.

Los cuatro puntos fuertes de la homeopatía:

  1. Enfermedades infecciosas agudas

A parte de los casos clínicos graves mencionados anteriormente, la homeopatía es muy eficaz en afecciones virales: síndromes gripales, neumopatías, enfermedades eruptivas, herpes, zona, hepatitis, etc.

  1. Enfermedades del terreno

La homeopatía es de gran ayuda en enfermedades infecciosas repetitivas: otitisbronquitiscistitisfaringitisrinitis, etc.

  • Además, en patologías alérgicas
  • Dermatosis crónicas
  • Reumatismos crónicos

En este tipo de enfermos, la homeopatía permite la disminución y, a veces, supresión de los medicamentos sintomáticos clásicos.

  1. Enfermedades relacionadas con el estrés

La homeopatía es de gran ayuda en trastornos funcionales como las neurosis de angustia o síndromes depresivos reaccionales.
En estos casos se recomienda que sea la homeopatía la primera terapia a usar antes de proceder al tratamiento ansiolítico, antidepresivo o hipnógeno.

  1. Otras enfermedades o situaciones

En lo relacionado con el embarazo, parto o sus secuelas, en los traumatismos, enfermedades relacionadas con la práctica deportiva, cuidados pre y postoperatorios, la homeopatía se ha demostrado muy eficaz.

En homeopatía, y especialmente en enfermedades crónicas, el objetivo es ir más allá del alivio de los síntomas que van apareciendo, se busca ayudar al paciente a restablecer globalmente su equilibrio natural. Para ello, el médico homeópata en la consulta tendrá en cuenta, además de los síntomas o problemas de salud que presenta el paciente, su constitución física y su forma de reaccionar y sensaciones frente a la enfermedad, además de factores de mejoría o de empeoramiento. Por eso se dice que el tratamiento, en homeopatía, es más individualizado.

Aplicación Ideal de la Homeopatía

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