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La cosmiatría

Hace mucho tiempo, los dermatólogos requerían de un ayudante en la aplicación de tratamientos post operatorios, cuidado o precaución; para no referirse con el nombre de “enfermera” encontraron una palabra más acorde al área dermatológica: cosmiatra. Una cosmiatra realiza la función de un dermatólogo o cirujano plástico. Su función es aplicar los tratamientos que vayan con el tipo de piel bajo la orden de un dermatólogo o un cirujano plástico. Se encarga de innovar con el apoyo de la aparatología, siempre enfocado desde un punto de vista médico.

La cosmiatría es una disciplina encargada de ayudar a tratar pieles deshidratadas, sensibles, desnutridas o dañadas. Produce mejorías notables en la tersura, humectación y apariencia. También es de gran valor en la prevención y el restablecimiento de los cambios de la piel causados por el sol y los procesos de vejez.

En algunos casos la cosmiatría se utiliza para el proceso post-operatorio de una cirugía estética. Además disminuye la incidencia de complicaciones, el tiempo de convalecencia y las molestias.

También se emplea en la rehabilitación de cualquier tipo de cirugía plástica o de otras especialidades. También cuando se necesita acelerar la recuperación, disminuir las complicaciones y las molestias o ayudar a los procesos de cicatrización de la piel y los tejidos profundos.

 

Una especialización autónoma

Una cosmiatra puede lograr montar su consultorio debido a su preparación. Siempre debe actualizarse para emplear nuevos métodos y tecnologías para tratar la piel a fin de mejorar la calidad de vida de las personas, puesto que se reconoce la relación recíproca entre lucir bien y sentirse bien uno mismo.

La cosmiatría recibe en ocasiones críticas por ser practicada por médicos de otras especialidades, no relacionados directamente con la estética. Por tanto, debe practicarse con mucha seriedad y el único preparado para esto es el dermatólogo o un médico que posea una especialidad especifica en el campo de la cosmiatria.

 

La cosmetología

Por su parte, la cosmetología es la parte de la medicina que trata especialmente el aseo, embellecimiento y salud de la piel. Su aplicación es básica a través de faciales, masajes y cabinas. Los puntos que debe potenciar una cosmetóloga son la vista, el olfato y el oído. La vista es importante para tener un lugar armonioso, lleno de energías. En las cabinas o lugares de trabajo debe haber cuarzos, flores, una cascada o fuente. El olor es un elemento clave como difusor para otorgar un ambiente de tranquilidad.

La cosmetología se ocupa de los cuidados estéticos de la piel sana. Es una práctica ciertamente popular y demandada por estos tiempos en los que existe una tremenda valoración por la estética y lo bello. El rostro y todo el cuerpo son los objetivos de la cosmetología y las partes del cuerpo humano en los que se centra excluyentemente esta actividad. Se ocupa tanto de su embellecimiento como de su salud. Es por ello es que las prácticas y los materiales que desarrolla y utiliza están en esta sintonía, embellecer de manera saludable y sin ejercer ningún tipo de agresión contra la piel. En resumen solamente se encarga de lo natural.

Sin riesgos ni complicaciones

En la cosmetología no hay riesgos o contraindicaciones, debido a su forma natural de manejar la piel. La cosmetología trabaja en SPAS y en clínicas de relajación de cuerpo. Sin embargo, el enfoque médico empleado es mínimo. A lo largo del tiempo venía desempañándose en varias actividades: corte de cabello, faciales y masajes. Debido a la especialización en diferentes partes del cuerpo, esto ha cambiado. Ahora sólo se centra en el tratamiento del rostro y en el cuidado general de la piel.

Para llevar a buen puerto su actividad, la cosmetología debe no solamente conocer e identificar las características de la piel del paciente, tipo de pigmentación, alergias, entre otros, sino también el estado general de la salud del paciente, la actividad profesional que realiza, su vida social, su higiene, sus hábitos en la comida, entre los más importantes, porque todo esto último también incidirá en los tratamientos que la cosmetología proyecte para aportarle salud a la piel del paciente.

 

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