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Introducción

El humanísmo tiene entre sus postulados que el mundo y sus relaciones en esencia no cambian. Esto es debido a que el hombre se encuentra obligado a cambiar desde su interior para poder trascender. El psicoterapeuta humanista hace una terapia no directiva, con la intención de ayudarle a descubrir la necesidad de cambio. Motiva su conciencia y su responsabilidad para resolver sus problemas de un modo dinámico.

La combinación de homeopatía con psicoterapia da mucho mejores resultados que cuando se emplean por separado. No todos los pacientes tienen la madurez psicológica como para aceptar la ayuda profesional, por las siguientes razones: sus prejuicios personales, por carecer de los medios económicos o simplemente por argumentar que no tienen tiempo. Es deber del médico homeópata sugerirle la participación del psicoterapeuta.

Elementos para lograr una práctica de la homeopatía humanística

  • Empatía: Es la capacidad de ponerse en el lugar del otro, de ver el mundo como el otro lo ve. Un terapeuta empático comunica la sensibilidad hacia las necesidades, sentimientos y circunstancias. Refleja la significación personal del cliente. Lo percibe sin juzgarlo, no desde su mapa mental, sino desde el del paciente.
  • Congruencia: Esta se elabora a partir de la experiencia práctica y su representación en la conciencia del individuo. Significa que el terapeuta entra en un encuentro personal directo con su cliente, un encuentro de persona a persona, sin negar su propia personalidad. Los sentimientos experimentados por el terapeuta son accesibles para él.
  • Aceptación incondicional: Es el respeto por el cliente como ser humano, siendo un sentimiento positivo que aflora sin reservas ni evaluaciones y que implica no juzgar. Cuando este proceso se logra entre terapeuta y cliente, hay más probabilidades de que éste último cambie y se desarrolle de manera constructiva.
  • Madurez emocional: Es la capacidad de participar en la tarea del cambio de otra persona, sin tener la tentación de modelar dicho cambio según la imagen de sí mismo. Es la capacidad de presentarse como persona, a las necesidades del individuo con conflictos.
  • Comprensión de sí mismo Desarrollar la necesidad de comprenderse a sí mismo como persona para, a su vez tener posibilidades reales de percibir el sufrimiento del cliente estrechando los lazos de la empatía. La atmósfera en la que se llevará a cabo la relación persona-persona debe estar impregnada de seguridad y de calor.

Características del terapeuta centrado en la persona

  • Las destrezas básicas son las siguientes:
  • Contar con una empatía precisa. Establecer un clima de confianza y armonía.
  • Ser auténtico dentro de la comunicación con el cliente. Confrontar al cliente con lo que dice.
  • Ayudar al cliente a auto-explorarse. Reconocimiento y aclaración de los sentimientos asociados con la afirmación del cliente.
  • Reflejarlos y hacerle saber que los comprendió. La terapia que más se acerca al marco teórico de la homeopatía es ésta, ya que el cliente es capaz de dirigir su propio proceso terapéutico de un modo no intervencionista.

Ser simple

Del paciente tiene que partir el trabajo interno al ritmo que le dicten sus posibilidades biológicas. Hablar del o los problemas que quiera tratar en cada sesión.

El remedio constitucional

La constitución morbosa heredada sólo puede ser tratada cuando prescribimos el remedio “de fondo” o constitucional. Una vez que hemos resuelto los problemas agudos, prescribirlo. Para lograr que los estados agudos se espacien y sean menos intensos, lo cual nos hace vislumbrar una posible curación.

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