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El ozono en la odontología es posible en áreas como la endodoncia, la cirugía oral, periodoncia, implantología y estética dental. Es efectivo por su efecto antibacteriano, antiinflamatorio, acelerador de procesos de cicatrización y estimulante de los sistemas de defensa. El ozono tiene aplicaciones en la industria; es utilizado como productor en la síntesis de algunos compuestos orgánicos y, sobre todo, como desinfectante.

Por la boca todo entra

La cavidad oral es un ecosistema abierto con un balance dinámico; entre la entrada de microorganismos, las modalidades de colonización y las defensas del huésped para removerlos. Para evitar la eliminación las bacterias se adhieren a la superficie de los dientes o a la superficie epitelial. La formación de la placa endobacteriana y la selección de los microorganismos específicos se han correlacionado con las patologías orales comunes, como las caries dentales, la enfermedad periodontal y la peri-implantitis.

El ozono es una molécula triatómica consistente en tres átomos de oxígeno y sus aplicaciones en la medicina y odontología se ha indicado para el tratamiento de 260 patologías diferentes. La terapia con ozono ha demostrado ser más benéfica que las modalidades terapéuticas presentes ya que es una terapia mínimamente invasiva y conservadora en el tratamiento dental.

Aplicaciones

Las aplicaciones de la terapia con ozono en el cuerpo humano y sus efectos biológicos son diversos. Entre los efectos más estudiados en odontología tenemos el efecto antimicrobiano. Existen tres formas fundamentales de aplicaciones en el tejido oral: 1) Agua ozonizada, 2) Aceite ozonizado y 3) Mezcla de gas 02/03. Tanto el agua ozonizada como el aceite ozonizado tienen la capacidad de liberar ozono. Estas formas de aplicación pueden usarse solas o mezcladas.

Existen diferentes aplicaciones clínicas de la terapia con ozono para combatir las enfermedades dentales y sus modalidades de tratamiento. Por ejemplo, en el caso de la enfermedad gingival y periodontal, la cual es una preocupación importante en odontología, el ozono puede reducir la mayoría de los factores que causan este problema. Los efectos biológicos benéficos del ozono, su actividad antimicrobiana, la oxidación de las biomoléculas precursoras y las toxinas implicadas en la enfermedad son factores que hacen que el ozono esté bien indicado en todos los estadios de la enfermedad gingival y periodontal.

Contraindicaciones

El ozono ha mostrado un excelente efecto en diversas aplicaciones odontológicas como diferentes tipos de caries, hipersensibilidad dental, síndrome del diente agrietado y lesiones periapicales. La terapia con ozono también tiene ciertas limitaciones y contraindicaciones, como por ejemplo el hipertiroidismo, la hipertensión y el embarazo. El ozono ha venido adquiriendo un auge importante en los últimos años y se está convirtiendo en una gran alternativa terapéutica.

 

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