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El sueño, insomnio y alimentación

La alimentación puede desempeñar un papel importante para lograr un sueño restaurador durante la noche. Es necesario que el descanso proporcione a la mente la oportunidad de descansar y al cuerpo de recuperarse.

La mayor parte de las personas toleran de vez en cuando pasar una noche sin dormir bien; sin embargo, si esto continúa durante varias semanas, puede comenzar a preocuparse de que esta situación le empiece a afectar la salud.

La ansiedad que se presenta al no poder dormir empeora la propensión al insomnio, por lo que se queda atrapado en un círculo vicioso. Los científicos todavía no comprenden totalmente qué es lo que provoca el sueño; sin embargo, han descubierto ciertos centros del sueño en el cerebro que se piensa que actúan como reloj biológico que controla el tiempo de descanso y de vigilia.

Algunas sustancias químicas naturales del organismo promueven el sueño, y la alimentación también influye. El consumo de grandes cantidades de café, té negro, refrescos de cola, o una barra e chocolate después de cenar; proporcionan cafeína al cerebro, lo que lo mantiene despierto. No obstante, algunas personas que beben mucho café desarrollan tolerancia a la cafeína y no tienen problema para conciliar el sueño.

Causas del insomnio

El insomnio es uno de los muchos síntomas de ansiedad, depresión y estres.  Es obvio que sobreponerse a la principal causa de ansiedad es esencial para mejorar los hábitos de sueño; sin embargo, una buena alimentación también puede ayudar. La obesidad puede interferir con el sueño puesto que afecta la respiración, aumenta la posibilidad de ronquidos molestos y puede llevar a un padecimiento que se conoce como apnea (en ocasiones se deja de respirar hasta 90 segundos). A menudo, la reducción de peso puede acabar con la apnea.

Otra condición que puede interferir con el sueño es la pierna inquieta. Cuando se presentan movimientos involuntarios en las piernas, en especial cuando se está acostado. Muchos naturistas consideran que la causa más común es la deficiencia de hierro y recomiendan la ingestión de legumbres, las verduras de hojas secas y frutos secos.

Alimentos y bebidas para dormir

Nunca se acueste con apetito y nunca se vaya a la cama con el estómago demasiado lleno. Con muy poco alimento, más cierto dolor molesto en la boca del estómago, tendrá un sueño inquieto; con demasiado pudiera ser que la ingestión lo mantenga despierto toda la noche. Los alimentos grasosos o condimentados también pueden provocar estos síntomas.

Leche: Una bebida a base de leche endulzada al momento de acostarse estimula el sueño. Debido a que el azúcar de la bebida permite que el cerebro absorba más triptófano de la sangre. El cerebro transforma el triptófano en un químico tranquilizador llamado serotonina.

Alimentos con almidon: Pueden mejorar la resistencia física y su vez actuar como sedantes en el cerebro. Esto se podría deber al efecto del almidón sobre los niveles de glucosa en la sangre, o quizá porque existe la posibilidad de que estimulen la liberación de serotonina.

Miel: Remedio tradicional que puede actuar como sedante ligero. Disuelva un poco de miel en leche caliente o té de manzanilla. Se dice que los tés a base de hierbas garantizan una buena noche de sueño; manzanilla, la flor de azahar y la valeriana se consideran los más efectivos.

¿Necesita ocho horas de sueño?

Con frecuencia se dice que las personas deben dormir al menos 8 horas, pero las necesidades de sueño de cada persona cambian diariamente durante toda a vida. Al envejecer, es natural que necesite dormir menos, que tarde más en conciliar el sueño y que despierte más durante la noche. Si duerme 8 horas pero todavía se siente cansado, trate de dormirse más temprano durante 10 días; note como se siente durante el día y como enfrenta la labores difíciles. Pudiera ser que todo lo que necesite sea un poco más de descanso.

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