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Las flores de Bach se encuentran dentro del grupo de las llamadas medicinas alternativas. Es una terapia global ya que tratan al individuo y no la enfermedad ni sus síntomas. A la hora de utilizar las flores de Bach no solo se tiene en cuenta la salud de la persona, sino también su estado de ánimo, su personalidad y su modo de enfrentarse a los problemas. En entrevista, la licenciada Verónica Nieto nos orienta en la guía y uso de las flores de Bach.

 

Grupos de flores

Como explica la licenciada, las flores de Bach se contabilizan en 38 remedios y un remedio rescate, las cuales trabajan las emociones de las personas con el fin de potencializar aspectos de su día a día. Existen siete grupos de flores: para tratar los temores, la incertidumbre, el desinterés en lo actual, las manifestaciones de la soledad, para tratar la susceptibilidad a las influencias y opiniones de los demás, la desesperación y el abatimiento, y para tratar a aquellos que sufren por los demás. “Por ejemplo, el miedo a una causa conocida o desconocida; miedo a los fantasmas, miedo a que le pase algo a un ser querido… Cualquier clase de miedo. Gracias a las flores de Bach la causa negativa es convertida en una emoción positiva. Cada flor tiene una característica en específico.  Hay quienes aceptan culpas de todo lo que pasa. La labor de las flores de Bach es trabajar a la persona para hacerle ver que no es su culpa” comenta la licenciada.

 

Remedios rescate

Además de los remedios comunes existen los remedios rescate, los cuales consisten en una combinación de cinco flores para liberar a la persona que se encuentra en estado de shock, crisis de ansiedad, angustia o desasosiego que  nos pueden surgir puntualmente en nuestra vida cotidiana.

Es el producto más conocido del sistema floral y es el único remedio pre-combinado que resulta eficaz para todo el mundo. Además puede ser tomado por cualquier persona, ya que no tiene efectos secundarios.

Respecto a ellos la licenciada Nieto comenta: “Mucha gente no les tiene confianza, pero en realidad funcionan. Tienen muy buen resultado y se nota el avance en las personas que lo van tomando. Te dura mucho tiempo, no se echan a perder y se ocupan por lo general siete flores”.

 

Cómo se utilizan

“Hay varias maneras para utilizarlas. Por lo general se pueden utilizar haciendo una fórmula personalizada. Se realiza un interrogatorio y se empiezan a ver cuáles son los  remedios que hacen vibrar. Se prepara en un frasco ámbar con un tercio de brandy y un tercio de agua de manantial. Aquí lo que se utiliza es un agua de manantial que no sea mineralizada y le echamos las gotitas. Máximo se echan siete remedios en el frasco. Se dinamiza con pequeños golpecitos para que se activen las flores, y una vez que se activan ya nadie puede tocar tus flores porque eso va con tu vibración”.

La licenciada Nieto afirma que es necesario obtener conocimientos de las flores de Bach para saber qué remedios son los afectivos para la persona. En la homeopatía hay siempre un riesgo al escoger un remedio, ya que puede provocar otra consecuencia. “En las flores de Bach no posa esto. Se necesita estudiarlas a pesar de ser un método sencillo, tanto en la combinación de remedios como en la cantidad de brandy. Es muy importante abrirse a la curación, y tener mucha voluntad para cambiar. Hay pacientes que suelen recomendarlo a otras personas porque se sienten muy bien. Las emociones siempre se reflejan en el cuerpo; existe un efecto secundario debido a que se está liberando esas emociones estancadas en el cuerpo”.

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