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Según los últimos reportes de la Secretaría de Prevención y Promoción de la Salud, a través de la Dirección General de Epidemiología, desde la semana epidemiológica 40 del año 2015 a la fecha, se han reportado 4,121 casos positivos de influenza, arrojando 149 defunciones por esta causa.

La situación se torna alarmante, cuando tomamos en cuenta un aumento del 59.5%, en el número de casos con respecto al mismo periodo de la temporada anterior (2014-2015). El Informe Semanal de Vigilancia Epidemiológica distribuye los casos registrados de la siguiente forma: 1,818 de AH3N2, 1,519 de AH1N1, 605 de tipo B, y 179 de tipo A, de los cuales, 111 fallecimientos corresponden al virus AH1N1.

Tan solo la Ciudad de México, Jalisco, Estado de México, Nuevo León y Tlaxcala suman el 45% de los casos registrados, posicionándose como las entidades con el mayor índice de la República. Mientras tanto, Sinaloa, Jalisco, Estado de México, Sonora e Hidalgo, hacen lo propio como los estados con mayores defunciones, con un 51% del total.

Los grupos etarios más vulnerables de la sociedad, ante esta oleada de infecciones, son los pertenecientes al rango infantil de 1 a 4 años de edad; a este grupo, le siguen los adultos mayores de 65 años de edad en adelante, seguidos muy de cerca por los jóvenes de 30 a 34 años. Sin embargo, ningún rango de edad ha podido escapar a este lamentable padecimiento.

Es por ello que las prevenciones se tornan por demás importantes y la Medicina Alternativa sugiere, ante la mutación anual de este virus y su cambio de capacidad antigénica, mejorar definitivamente la capacidad inmune mediante la nutrición, medicamentos homeopáticos y acupuntura.

Si el virus muta y tiene la capacidad de ser patógeno, aprovechando las deficiencias del huésped, el objetivo de cualquier medicina, incluyendo la homeópata, es mejorar el estado de inmunidad. Para ello, se sugieren algunos medicamentos naturales como eufrasia, apis melifica, entre otros, que combaten la sintomatología clásica de estornudos, lagrimeo, fotofobia y cualquier otro malestar general relacionado con la influenza.

Dentro de la nutrición, en el papel del desarrollo de la capacidad reactiva vital, el aumento de vitaminas C y A, son dos remedios que fortalecen las mucosas nasal y oral. Así mismo, las vitaminas B y todos sus complejos, mejoran el rendimiento del sistema nervioso y estimulan la creación de sangre (hematopoyesis).

Por último y para acortar el periodo infecto-contagioso, la acupuntura complementa la baraja de los 3 métodos de mejoramiento de la inmunidad, que sobresalen de los demás. Con un seguro esquema de agujas en algunos puntos de la espalda y con una cierta técnica de tonificación, manipulación y dispersión, este método se constituye como el más eficaz dentro del mundo de la medicina natural.

Dentro de esta alerta epidemiológica, cabe resaltar la incursión de una educación para la salud como medida general entre la sociedad. Algunas de las recomendaciones para adoptar esta cultura sanitaria, es el uso de cubre bocas, de gel anti bacterial, ventilar los sitios de trabajo, ingerir líquidos, evitar en lo posible el contacto físico, así como los cambios de temperatura bruscos. De esta forma se puede reducir las posibilidades de contagio, ante una de las nuevas amenazas virales del siglo XXI.

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