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La medicina psicosomática se basa en una concepción holística del ser humano. Su principal fundamento es que el hombre funciona como un todo. Su mente y cuerpo están fusionados, no pueden separarse, pues están interconectados y son interdependientes. Como ciencia sus objetivos son la observación e interpretación de la relación entre estados psicológicos y biológicos. Estos son influenciados y modificados por el entorno que rodea al sujeto, tanto en salud como en enfermedad. Esta disciplina surge como una clara reacción a las tendencias reduccionistas de la medicina. Entre ellas se encuentra el dualismo cartesiano el cual consideraba a la mente y al cuerpo como entidades separadas. Para comprender estas visiones del ser humano es importante comprender dichos conceptos a través de la historia de la medicina.

Visión mecanicista del universo

Para el pensador mecanicista, el universo se halla constituido por cuerpos materiales de forma y volumen variables. Para entenderlo de manera científica es preciso reducirlas a una combinación de figuras geométricas y cifrasLos principales exponentes de esta escuela fueron Descartes y Newton. El hombre de ciencia aspira a un conocimiento del Cosmos en el que todas sus cualidades sean entendidas de un modo cuantitativo, estructural y matemático. Para los médicos orientados en la mentalidad mecanicista, tal conocimiento es el fundamento de su ciencia.

La digestión fue mecánicamente interpretada como una “finísima trituración” del alimento. La función respiratoria fue comparada con los movimientos de un fuelle.

Visión panvitalista del universo

El conocimiento científico del cosmos consiste en saber las modificaciones cualitativas de las cosas. El hombre de ciencia aspira a encontrar la relación entre el objeto estudiado y la finalidad del mismo. El hombre es un microcosmos semejante a una copia abreviada del universo o macrocosmos. Los principales exponentes de esta escuela fueron Paracelso y Van Helmont.

Paracelso pensaba que todo lo creado puede ser un fármaco si el médico mediante la observación sabe descubrir los diversos modos de acción sobre el cuerpo humanoEl médico es entonces un colaborador de la Naturaleza, ya que descubre y utiliza las inagotables posibilidades sanadoras del mundo creado.

 Visión del organismo de acuerdo a la Medicina Psicosomática

En base al concepto holístico del hombre postulado por la medicina psicosomática, el cuerpo es una red interconectada por diferentes sistemas de información y energía. Entre la mente y el cuerpo está el hipotálamo y el sistema límbico. A su vez estos se comunican con el sistema endocrino e inmune.

Todo esta interacción es posible mediante la acción de sustancias diversas como los péptidos, citoquinas, neurotransmisores y hormonas que son recibidos por receptores en todas las células de nuestro organismo.

Georg Groddek (1866-1934) es considerado el padre de la medicina psicosomática. Estaba convencido de que la distinción entre el cuerpo y la mente era únicamente de orden verbal ya que ambos elementos constituyen un todo único. Por lo tanto negaba que hubiera enfermedades somáticas y psíquicas en forma separada.

Debido a la clara influencia que tuvo René Descartes en el inicio y desarrollo del positivismo en la medicina, desde hace siglos, se sigue separando al ser humano en mente y cuerpo. De hecho los psiquiatras y psicólogos se hacen cargo de la patología mental únicamente y los internistas, cardiólogos, gastroenterólogos y demás especialistas se encargan de tratar solamente el cuerpo.

 

La homeopatía y el enfoque psicosomático

El enfoque del médico homeópata hacia el paciente es totalmente psicosomático. Se considera a este último un ser integral de psique y soma. De hecho dentro de los principios de la clínica homeopática se hace la “toma del caso” de una manera integrativa, atendiendo al enfermo en su totalidad sintomática.

Además, desde las propias patogenesias de los medicamentos se toman en cuenta los síntomas mentales, generales y particulares. No se separa la mente y el cuerpo más que de manera didáctica para que el alumno aprenda el remedio.

No quiere decir que el homeópata pretenda usurpar funciones y aspire a curar todo tipo de casos sin tomar en cuenta lo valioso de una especialidad médica; por el contrario y aún que el enfermo finalmente deba ser derivado al médico entrenado en una parte del organismo, la actitud y la visión es de una medicina de la persona, no solo de una parte de ella.

Finalmente son los propios enfermos quienes refieren a familiares y amigos que el homeópata lo escucho y le hizo preguntas acerca de todo su organismo, su historia de vida y su medio ambiente; razón por la cual se sintió más a gusto que cuando habitualmente le preguntan únicamente de un órgano o segmento.

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