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El pie diabético es una enfermedad causada por el deterioro de las fibras nerviosas de las extremidades del pie. Provoca insensibilidad de la zona y mala circulación.

El daño que produce la diabetes a las fibras nerviosas se conoce como neuropatía. Se presenta en la mitad de diabéticos y es la principal causa de discapacidad entre estas personas.

>Los afectados por este síntoma van perdiendo sensibilidad en los pies con el paso del tiempo hasta que no notan el daño ocasionado por rozaduras, golpes, falta de higiene, etc.

La falta de sensibilidad en los pies provoca diversas complicaciones que pueden llegar a la gangrena y amputación de la extremidad.

 

¿Por qué se produce esta complicación?

Una persona con diabetes, además de todos los problemas causados por la enfermedad, tiene problemas de circulación y pérdida de sensibilidad en los miembros. La sudaración y lubricación natural de la piel también se ve afectada en el pie de un diabético.

Dificulta también percibir el momento de una lesión, con la consecuente infección de la herida. La detección temprana de cualquier lastimadura es muy importante.

El pie diabético es una complicación de la enfermedad, no todas las personas diabéticas padecen esta condición.

La mala circulación juega un papel trascendente en el padecimiento,  ya que al presentarse dificultades en el flujo sanguíneo la medicación no llega correctamente a la zona comprometida.

Su médico elegirá la manera adecuada de tratar alguna lesión ya existente para detener su evolución y así impedir la amputación al paciente de un miembro del cuerpo, con toda la carga emocional que implicaría a él y su familia. Pero en casos graves no queda otra opción.

Cuidados y precauciones

Una pequeña herida puede evolucionar en un gran problema. Por ello se recomienda a los pacientes (en caso de edad bastante avanzada) que algún familiar pueda corroborar al menos tres veces por semana que la zona de los pies y uñas no presenten ninguna lesión por más mínima que parezca.

La pérdida de sensibilidad en muchos casos impide que la persona perciba que se ha lastimado. La humectación por supuesto es de vital importancia.

Una piel seca tiene mayores posibilidades de agrietarse y convertirse en puerta de entrada de gérmenes que pueden ocasionar una infección. Utilizar cremas humectantes y realizar suaves masajes para aumentar el flujo de sangre en la zona es muy beneficioso. No colocar cremas entre los dedos.

Una correcta higiene del pie y las uñas también resulta oportuno, evitando la aparición de hongos. Los pies deben secarse con cuidado especialmente entre los dedos.

En cuanto al uso de calzados

Es recomendable utilizar un calzado adecuado, ni muy justo ni muy amplio; no caminar descalzos, de ser posible utilizar calzados distintos cada día; los dedos no deben estar apretados y la zona del talón no debe producir lastimaduras, de preferencia utilizar zapatos cerrados.

Antes de colocárselos verificar por dentro que no exista nada que lo pueda lastimar, desde una costura gruesa hasta algún cuerpo extraño. Evite los zapatos muy altos o puntiagudos.

Las medias deben ser de un material absorbente para mantener los pies secos y libres de hongos. Tampoco deben ser apretadas en la zona de los dedos ni del tobillo, para prevenir lesiones y no agravar los problemas de circulación ya existentes.

En este caso el mejor tratamiento es la prevención de lesiones en el pie. Lastimosamente la diabetes va deteriorando el organismo de quien la padece. Por lo tanto prevenir las complicaciones es la mejor elección. Una pequeña lesión en las uñas o el pie puede evolucionar en una grave infección. Posteriormente no deja más alternativa que la amputación.

Tratamiento con ozonoterapia

Una de las aplicaciones de la ozonoterapia en la diabetes involucra al pie diabético. Se ha comprobado muy buenos resultados en el pie diabético con los tratamientos de ozono. Este tipo de tratamiento es muy efectivo contra las infecciones y, consecuentemente, con las que se pueden presentar en el pie de una persona diabética, evitando que la infección avance y se llegue a la amputación.

Otra de las características que le podemos atribuir al ozono es su buen desempeño en las heridas. Esta característica es esencial para combatir al pie diabético. En ambos sentidos, las particularidades del ozono son muy bien valoradas, y más teniendo en cuenta que pueden prevenir la amputación y empeoramiento  de la persona que padece esta complicación de la diabetes.

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