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¿Qué es la terapia quelante?

La terapia de quelación hace uso de los llamados agentes quelantes. Su uso es principalmente para tratar con el envenenamiento tóxico del metal. Los también llamados chelants, son usados como medio para quitar metales pesados del cuerpo en casos como son la sobredosis, envenenamiento o de acumulación.

El uso principal de la terapia de quelación, es para la desintoxicación de metales venenosos; por ejemplo, el arsénico, terminal de componente, o mercurio. Un punto importante es que, dependiendo del tipo de intoxicación del metal, los agentes quelantes pueden ser administrados vía oral o ser inyectados.

 

La quelación y su uso

Puede ser utilizada como un tratamiento que restablece el endurecimiento de las arterias.

Es una forma de tratamiento; por lo tanto, restituye el endurecimiento de las arterias que llevan al ataque cardíaco, insuficiencia vascular cerebral. Además, reduce la carga de calcio y metales, dicho sea de paso, incrementa el nivel de minerales como magnesio y potasio.

Por consiguiente, las células y los sistemas enzimáticos, consiguen una mejora. Recordemos que ambas son la base para una buena salud; por consiguiente, hacemos mención a las enfermedades que puede tratar:

  • Intoxicación por metales pesados
  • Ácido úrico
  • Tapo nación o bloqueo de arterias por colesterol
  • Prevención de diabetes
  • Artritis reumatoide
  • Revierte la osteoporosis
  • Reduce la incidencia en cáncer
  • Aumenta la densidad ósea, fracturas, esguinces, etc.
  • Evita amputación de miembros inferiores
  • Evita operación de bypass
  • Elimina la ferritina como secuela de tabaquismo

 

Efectos secundarios

No encontramos con uno de los tratamientos con menor índice de complicaciones. Encontramos que en Estados Unidos de 600 mil pacientes que recibieron el tratamiento en los pasados 10 años; no se registraron casos de muerte debido específicamente a la terapia quelante administrada.

A pesar de este índice tan prometedor, existen algunos efectos colaterales. Entre los cuales encontramos inflamación de la vena con dolor, cefalea, fatiga, cambios de la T.A. y en los niveles de azúcar. Aunque no se trata de algo para alarmarse, ya que pueden ser controlados ajustando la duración y frecuencia de las aplicaciones. Los efectos colaterales si aparecen tienden a disminuir con el tratamiento.

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