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Sabemos que tomar agua es esencial para que nuestro organismo continúe desarrollándose de forma saludable. Los médicos recomiendan ingerir entre 6 y 8 vasos de agua al día, lo que equivale a 2 litros; esto incluye infusiones, frutas, vegetales y todo aquel alimento que contenga este preciado líquido. A pesar de los beneficios que nos proporciona, aún prevalecen mitos sobre el consumo del agua, que aquí mismo expondremos.

Consumo depende de actividad

Existe gente que considera dañino beber mucha agua. ¡Esto es increíblemente cierto! A pesar de que entre el 65% y el 75% de nuestro cuerpo es agua, es importante delimitar las cantidades. El consumo debe ir en función del peso y del tipo de vida que desarrolle la persona; para la gente que normalmente practique deporte o quienes trabajen en entornos calurosos, deberán consumir más de los 2 litros recomendados, en busca de recuperar el equivalente que el cuerpo desecha.
El consumo excesivo puede obligar a los riñones a trabajar horas extras. En tanto el sodio y el potasio (quienes se diluyen de forma más rápida en la sangre), más la importante expulsión que hacemos de los minerales a través de la orina, pueden ser los responsables de múltiples enfermedades, como daño renal, problemas de ritmo cardíaco, calambres en los músculos, alteraciones en el nivel de los electrolitos y en la composición de la sangre, daños cerebrales, pérdida de la agilidad mental, somnolencia, alucinaciones y hasta convulsiones.Otro mito que se presenta, es la creencia de que es negativo beber agua mientras comemos. Algunas dietas afirman que al hacerlo, se traduce en una sensación de saciedad, por lo cual, la ingesta de alimentos se reduce, favoreciendo la pérdida de peso. Por otro lado, surge la divergencia de que con esta reducción, también se recorta la obtención de importantes nutrientes.

Los especialistas opinan

Los especialistas afirman que beber agua mientras comemos, NO es dañino, pues la ingesta de grandes cantidades de agua mientras deglutimos, puede favorecer la disolución de los jugos gástricos, cuya función es eliminar las bacterias de los propios alimentos. Solo la presencia de grandes cantidades de agua provocará este acto y no el consumo moderado. Por su parte, los nutriólogos afirman que beber agua en las comidas ayuda a descomponer la comida en pequeños trozos; de esta forma nuestro cuerpo absorbe más fácilmente los nutrientes y tenga mejor digestión. La recomendación para este caso se encuentra en ingerir dos o tres vasos de agua  y beberlos de forma pausada y en pequeñas cantidades.Como estas, son muchas las creencias que acompañan al proceso de hidratación. El agua es una de las bebidas que más beneficios aporta al cuerpo, pero la clave se basará en las proporciones de consumo. De conseguir una buena administración, los beneficiosos son numerosos y fundamentales para llevar una buena calidad de vida.

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